domingo, 11 de mayo de 2014

La Depresión en México

A medida que se fue presentando el siglo XXI, se puede contemplar los últimos cien años como una época de cambios. Han existido cambios importantes en la agricultura, en la industria, en el transporte y en las comunicaciones. Paralelamente a estos importantes desarrollos, se han presentado cambios en las enfermedades y en la salud en general.

A comienzos del siglo XX, las enfermedades más peligrosas estaban provocadas por el contacto con virus y bacterias. A nivel individual, las personas tenían escasa responsabilidad en la prevención de las enfermedades, ya que el contacto con los microorganismos resultaba prácticamente imposible de evitar. Hoy en día, las enfermedades y los trastornos más importantes se producen como resultado de los comportamientos individuales, como resultado de los comportamientos inadecuados.

La salud mental tiene una importancia fundamental en el bienestar personal, las relaciones familiares y el éxito en las contribuciones a la sociedad. Se relaciona con el desarrollo de las sociedades y los países. La mala salud mental y la pobreza interactúan en un ciclo negativo: la mala salud mental supone una traba a la capacidad de aprender y de ocuparse productivamente de la propia economía; por su parte, la pobreza aumenta el riesgo de contraer trastornos mentales y reduce la capacidad de la gente de obtener acceso a los servicios de salud.

El aumento de las enfermedades mentales en el mundo ha sido tan acelerado en los últimos diez años que actualmente uno de cada cuatro males crónicos en el mundo son psiquiátricos. La depresión es una enfermedad frecuente en todo el mundo, y se calcula que afecta a unos 350 millones de personas. La depresión es distinta de las variaciones habituales del estado de ánimo y de las respuestas emocionales breves a los problemas de la vida cotidiana. Puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración e intensidad moderada a grave, y puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares. En el peor de los casos puede llevar al suicidio, que es la causa de aproximadamente un millón de muertes anuales.


Aunque hay tratamientos eficaces para la depresión, más de la mitad de los afectados en todo el mundo no reciben esos tratamientos. Entre los obstáculos a una atención eficaz se encuentran la falta de recursos y de personal sanitario capacitados, además de la estigmatización de los trastornos mentales y la evaluación clínica inexacta. Las personas con depresión no siempre se diagnostican correctamente. La carga mundial de depresión y de otros trastornos mentales está en aumento.

La depresión se integra en el conglomerado de trastornos mentales que cada día cobran mayor importancia y se estima que en 2020 será la segunda causa de años vida saludable perdidos a escala mundial y la primera en países desarrollados. La depresión se caracteriza por un estado de tristeza profunda y una pérdida de interés o placer que perduran durante al menos dos semanas y que están presentes la mayor parte del día.

En México se han llevado a cabo algunos estudios epidemiológicos para estimar la prevalencia de trastornos mentales, incluidos los trastornos y episodios depresivos, identificando el proceso de búsqueda de ayuda.
El número de personas afectadas y la discapacidad asociada a la depresión destaca la importancia de abordar este trastorno en la atención primaria. Es necesario cambiar las políticas, y los sistemas de prestación de servicios a fin de garantizar que se asigne a las necesidades y las preocupaciones en materia de salud mental el grado de prioridad necesario para reducir la carga asociada a este trastorno.

Los trastornos mentales tienen un fuerte impacto sobre la vida de los individuos, la familia y la sociedad en su conjunto. Se calcula que más de 20% de la población mundial padecerá algún trastorno afectivo que requiera tratamiento médico en algún momento de su vida.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, más de de 350 millones de personas en el planeta experimentan algún trastorno psiquiátrico y éstas representan ya hasta 12% de los individuos afectados por cualquier tipo de enfermedad. Los padecimientos mentales afectan hasta 28% de los años vividos por una persona, ya que inhiben de manera importante la capacidad productiva y el desenvolvimiento social de quienes lo padecen.
El proceso de transición epidemiológica, representado por la disminución en las tasas de mortalidad, el aumento en la esperanza de vida, la disminución en la tasa de fecundidad y el aumento de las enfermedades crónicas, ha caracterizado al ámbito de la salud en México en los últimos años.


En México, uno de cada cinco mexicanos ha experimentado algún tipo de trastorno mental, pero únicamente el 25% de esa población ha recibito atención psiquiátrica. Una persona que es afectada por algún trastorno mental tarda entre cuatro y 20 años en buscar atención médica. Los trastornos neuropsiquiátricos ocupan el quinto lugar como carga de enfermedad, que considera indicadores de muerte prematura y días vividos con discapacidad. Según Frenk y colaboradores, cuatro de las diez enfermedades más discapacitantes son neuropsiquiátricas: esquizofrenia, depresión, trastorno obsesivo-compulsivo y alcoholismo.


La dimensión y características de las enfermedades mentales no son ampliamente conocidas y es difícil, aún ahora, encontrar estadísticas confiables sobre la epidemiología, así como sobre el impacto en el bienestar de la población. En México, entre las principales quince  causas de pérdida de vida saludable (AVISA), se encuentran las enfermedades psiquiátricas y neurológicas que representan en conjunto el 18%del total de AVISA, seis de ellas están relacionadas de alguna manera con los trastornos mentales y las adicciones, como los homicidios y violencia, accidentes de vehículos de motor, enfermedad cerebro vascular, cirrosis hepática, demencias, consumo de alcohol y trastornos depresivos. La depresión por sí sola afecta al 17% de la población con problemas mentales, seguida de las enfermedades que llevan a generar lesiones auto infringidas, con un 16%, enfermedad de Alzheimer y demencias con un 13%, la dependencia al alcohol representa el 12%, la epilepsia el 9%, la psicosis un 7%, la farmacodependencia y estrés postraumático representan el 5% cada uno de ellos y el 16% corresponde a otros padecimientos mentales.
En México el trastorno depresivo ocupa el primer lugar en la perdida de años vida saludable  ya que el 6.4% de población lo padece, los trastornos relacionados por el consumo de alcohol ocupan el noveno lugar (2.5%) y la esquizofrenia el décimo (2.1%).

La depresión es más frecuente en las mujeres que en los hombres en todas las entidades federativas. Los estados que reportaron mayores prevalencias entre la población masculina son Jalisco, Veracruz, Tabasco, Colima y Sinaloa. En el caso de las mujeres, resaltan los estados de Hidalgo, Jalisco, México, Sinaloa, Aguascalientes, Guanajuato y Zacatecas.


La depresión es uno de los factores más relacionados con la conducta suicida, siendo ésta el resultado de la confluencia de un gran número de situaciones y factores que se combinan entre sí para generar un abanico que iría desde la simple ideación pasajera hasta el suicidio consumado. Las variables que intervienen en la producción de la conducta suicida son muchas, e incluyen factores biológicos, así como variables sociodemográficas, psiquiátricas y psicosociales.



La transición demográfica y social que vive constantemente México hace evidente que el problema va a incrementarse rápidamente y por lo tanto también los retos en la atención ya que se tendrán que buscar la excelencia en el tratamiento y mejores formas de organización de los servicios de salud mental.





4 comentarios:

  1. La salud mental es un tema por el que nos debemos de ocupar todos. Asistir con un profesional de la salud para una revisión periódica no está de más, pues las enfermedades mentales pueden pasar desapercibidas y pueden ocasionar muchos problemas e incluso te pueden llevar a la muerte. ¡Una mente sana hace que la vida sea maravillosa!

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  2. Es evidente que los problemas mentales han aumentado, lo que me parece alarmante es que nuestro sistema de salud no este preparado para enfrentar esta situación. Las necesidades en salud de la población han cambiado, sin embargo el sistema de salud parece estático. Los salubritas tendrán que poner sus ojos en este panorama.

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